Y bueno, es importante no venirse abajo si nos dicen que deben poner más quimioterapia, porque si es así, es solamente por nuestro bien y seguir exactamente igual que antes, con unos buenos ánimos, una gran sonrisa, seguir luchando y la remisión llegará algún día.
jueves, 30 de abril de 2015
Más tiempo
He tenido que ir de nuevo al hospital, porque al poner más quimios debo ir a buscar las citas, el papel de la analítica y cambiar citas. Y bueno, al parecer cuando llamaron a mi madre no se si ella lo entendió mal, pero no me tienen que dar dos quimios, son dos ciclos, es decir, ¡4 quimios más! Mi oncologa me estuvo explicando un poco que entre todos habían decidido que lo mejor era aumentar las quimios tanto, ya que a mi edad aguanto bien las quimios y así se aseguran de eliminar todo completamente, y ya si que esta vez, al terminar estas quimios directamente ya se pasa a radioterapia, aunque aún así me seguirán haciendo el pet para ver como sigo ahora y al terminar los dos ciclos. Así que nada, aún me queda bastante para curarme, pero no pasa nada, en unos meses estaré curada. Ésta enfermedad es así, no estás libre del hospital hasta que te den oficialmente la remisión, que aún así, luego cada 6 meses o un año hay que hacer controles. Que no es malo en realidad, pienso que todo el mundo aunque no haya tenido ninguna enfermedad debería hacerse un control cada año, así es mucho más fácil saber si algo va mal y tratarlo a tiempo.
Y bueno, es importante no venirse abajo si nos dicen que deben poner más quimioterapia, porque si es así, es solamente por nuestro bien y seguir exactamente igual que antes, con unos buenos ánimos, una gran sonrisa, seguir luchando y la remisión llegará algún día.
Y bueno, es importante no venirse abajo si nos dicen que deben poner más quimioterapia, porque si es así, es solamente por nuestro bien y seguir exactamente igual que antes, con unos buenos ánimos, una gran sonrisa, seguir luchando y la remisión llegará algún día.
martes, 28 de abril de 2015
Aún queda
Ayer me tocó ir al hospital, para nada importante, solo ir a una cita con el doctor de radioterapia, el cual me dio cita para hacerme un tac y ver como sigo. Y también estuvo tocando los bultos para ver cuanto han desaparecido. Tardé muy poco en la cita y ya pude irme a pedir el tac en la ventanilla y luego para casa.
Pero lo que fue una cita nada importante, al final no lo era, hoy llamaron del hospital, para confirmar que tendrán que darme dos quimios más, ¡sin hacerme pruebas antes ni nada! Al parecer, aunque han bajado muchísimo de tamaño, el bulto aún sigue ahí, se sigue tocando con las manos y que solo radioterapia no es suficiente para eliminarlo, así que nada, me tendrán que dar un ciclo más, pero no pasa nada, en el fondo, sabía que había una posibilidad bastante alta de que tuvieran que aumentar la quimio, ¡eran muy pocas! Yo soy una persona que me gusta mucho investigar por Internet, aunque alguna que otra vez me quede traumatizada.Yo siempre veía en Internet que a la gente le daban muchas quimios, por eso cuando yo fui al hospital el día que me decían cuantas quimios tendría, no sabía si alegrarme o preocuparme. No sabía si alegrarme de que el cáncer se pillara tan a tiempo que solo hicieran falta dos ciclos de ABVD o preocuparme de que no hicieran el efecto deseado y después de un tiempo me diera una recaída. Así que en el fondo me quedó tranquila en el sentido de que, si me hacen falta dos quimios más, me las pondrán, y eliminarán al bicho por completo. Realmente lo que más agradezco ahora mismo, ¡es que no me quitaron el catéter! De solo pensar que me lo tendrían que poner de nuevo...Así que nada, seguiré con Hickman un poco más.
Y bueno, son solo dos quimios, ¿qué son dos quimios para mi?, ¡Nada! Solo se retrasa un poco el tiempo para curarme, pero se está en tratamiento el tiempo que haga falta, al final, hasta me he acostumbrado a ir siempre al hospital. Antes de esto, odiaba ir al médico, no lo soportaba, e iba si no me quedaba de otra. Cuando me salieron los bultos, una de las cosas que peor llevé fue el tener que ir al médico u hospital a cada momento. Pero la verdad, es que teniendo que ir al médico tanto desde agosto del año pasado, te acostumbras, y al final solo es una rutina.
Pero lo que fue una cita nada importante, al final no lo era, hoy llamaron del hospital, para confirmar que tendrán que darme dos quimios más, ¡sin hacerme pruebas antes ni nada! Al parecer, aunque han bajado muchísimo de tamaño, el bulto aún sigue ahí, se sigue tocando con las manos y que solo radioterapia no es suficiente para eliminarlo, así que nada, me tendrán que dar un ciclo más, pero no pasa nada, en el fondo, sabía que había una posibilidad bastante alta de que tuvieran que aumentar la quimio, ¡eran muy pocas! Yo soy una persona que me gusta mucho investigar por Internet, aunque alguna que otra vez me quede traumatizada.Yo siempre veía en Internet que a la gente le daban muchas quimios, por eso cuando yo fui al hospital el día que me decían cuantas quimios tendría, no sabía si alegrarme o preocuparme. No sabía si alegrarme de que el cáncer se pillara tan a tiempo que solo hicieran falta dos ciclos de ABVD o preocuparme de que no hicieran el efecto deseado y después de un tiempo me diera una recaída. Así que en el fondo me quedó tranquila en el sentido de que, si me hacen falta dos quimios más, me las pondrán, y eliminarán al bicho por completo. Realmente lo que más agradezco ahora mismo, ¡es que no me quitaron el catéter! De solo pensar que me lo tendrían que poner de nuevo...Así que nada, seguiré con Hickman un poco más.
Y bueno, son solo dos quimios, ¿qué son dos quimios para mi?, ¡Nada! Solo se retrasa un poco el tiempo para curarme, pero se está en tratamiento el tiempo que haga falta, al final, hasta me he acostumbrado a ir siempre al hospital. Antes de esto, odiaba ir al médico, no lo soportaba, e iba si no me quedaba de otra. Cuando me salieron los bultos, una de las cosas que peor llevé fue el tener que ir al médico u hospital a cada momento. Pero la verdad, es que teniendo que ir al médico tanto desde agosto del año pasado, te acostumbras, y al final solo es una rutina.
sábado, 25 de abril de 2015
¡A celebrar!
Después de la quimio, nada de descansar, nos fuimos a dar una vuelta a mi parte favorita de la isla, el norte, la más verde y sin duda la más bonita, ¡y con unos paisajes increíbles!
En el norte es muy típico ir a comer a ''guachinches'' que para quien no sepa lo que significa, son unos restaurantes típicos de las Islas Canarias, donde se suele comer carnes, patatas guisadas, gofio, todo de comida canaria básicamente. Bueno, pues yo soy vegetariana, así que comer carne, no como, así que le dije al camarero que para mi sola me trajera un plato de patatas fritas, champiñones y ensalada, pues el hombre me vio cara de enfermita desnutrida, ¡que me trajo todo esto!
En el norte es muy típico ir a comer a ''guachinches'' que para quien no sepa lo que significa, son unos restaurantes típicos de las Islas Canarias, donde se suele comer carnes, patatas guisadas, gofio, todo de comida canaria básicamente. Bueno, pues yo soy vegetariana, así que comer carne, no como, así que le dije al camarero que para mi sola me trajera un plato de patatas fritas, champiñones y ensalada, pues el hombre me vio cara de enfermita desnutrida, ¡que me trajo todo esto!
Que como comprenderéis yo sola no me lo pude comer todo, así que tuve que compartir la comida. Pero bueno, la verdad es que nos reímos bastante cuando el camarero apareció con toda esa comida, ¡fue exagerado!
Y después de quedarnos completamente llenos, nos fuimos a dar una vuelta por La Orotava.
Al final del día quedé agotada y con muchísimas ganas de acostarme, tanto, que nada más llegar a mi casa, me fui a dormir, para reponer fuerzas después de la quimio, que ésta vez me dejó un poco con náuseas, pero nada grave, durmiendo, todo se soluciona. Así que mi última quimio acabó así, sin duda, un gran día.
viernes, 24 de abril de 2015
A mitad de camino
Como muchos sabréis, ayer tuve un día de quimio, es más, fue la última quimio, como siempre llegué, me hicieron la analítica y luego a la consulta con mi oncologa, la analítica como siempre salió perfecta, y como mi doctora lo ve todo tan bien incluso me dijo que quería quitarme ya el catéter. Aunque al final, uno de los doctores de quimioterapia la llamó para decirle que es mejor quitarlo al final del todo, porque aunque sea poco probable puede que no haya salido tan bien como se espera, y sinceramente, si me lo quitan y luego me dicen que me lo tendrán que volver a poner, ¡salgo corriendo! Bueno, volvería a sufrir, no me quedaría de otra, pero vamos, que pudiendo seguir con el, me aguanto. Además, teniendo catéter no hace falta que me pinchen ni nada, y es más cómodo. Todo sea por precaución. Otra buena noticia, es que al fin, me quitaron el punto que tenía en el cuello, en teoría se debía caer solo, pero el punto me cogió cariño y no quería, ¡hasta a él doctor le costó sacarlo! Así que por fin podrá curarse y ya podré empezar a ponerme el tratamiento contra cicatrices.
Y aunque haya sido la última quimio, ahora solo estoy a mitad de camino. Ahora tengo que esperar unas semanas para una prueba que me dirá que tal voy y mi evolución, porque todavía me pueden decir que necesito más quimioterapia o no. En todo caso, y como todo seguro que saldrá bien, empezaré la segunda fase de mi tratamiento, la radioterapia. Es un tratamiento que por lo general es menos agresivo que la quimioterapia pero igualmente sigue teniendo, como todo, sus afectos secundarios, y es que cerca de la zona en que te la dan, te puede afectar, yo tengo suerte, y donde me la darán será lejos del corazón, pero si está cerca de la garganta y aunque sea poco probable, me puede afectar a las tiroides, pero bueno, ¡que todo saldrá bien! Si superé la quimio que es peor, esto lo superaré también. La radioterapia es algo más pesado que la quimio, porque mientras que la quimio mía era cada dos semanas, otros tipo de quimioterapia son cada 21 días, la radioterapia es, ¡todos los días! Por lo que más o menos estaré durante un mes, todos los días menos los fines de semana en el hospital, será muy cansado. Pero aunque sea cansado o lo que sea, ¡ya queda menos para curarme!
Y aunque haya sido la última quimio, ahora solo estoy a mitad de camino. Ahora tengo que esperar unas semanas para una prueba que me dirá que tal voy y mi evolución, porque todavía me pueden decir que necesito más quimioterapia o no. En todo caso, y como todo seguro que saldrá bien, empezaré la segunda fase de mi tratamiento, la radioterapia. Es un tratamiento que por lo general es menos agresivo que la quimioterapia pero igualmente sigue teniendo, como todo, sus afectos secundarios, y es que cerca de la zona en que te la dan, te puede afectar, yo tengo suerte, y donde me la darán será lejos del corazón, pero si está cerca de la garganta y aunque sea poco probable, me puede afectar a las tiroides, pero bueno, ¡que todo saldrá bien! Si superé la quimio que es peor, esto lo superaré también. La radioterapia es algo más pesado que la quimio, porque mientras que la quimio mía era cada dos semanas, otros tipo de quimioterapia son cada 21 días, la radioterapia es, ¡todos los días! Por lo que más o menos estaré durante un mes, todos los días menos los fines de semana en el hospital, será muy cansado. Pero aunque sea cansado o lo que sea, ¡ya queda menos para curarme!
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miércoles, 22 de abril de 2015
Un largo día
Otra quimio más, pero esta vez acompañada por mi hermano. Primero fui sola a las 8 de la mañana para hacerme la analítica e ir a la consulta de mi oncologa, la cual me dijo que otra vez la analítica había salido perfecta y me mandó a pedir la prueba del pet/tac, esa prueba para saber en donde se encuentra el cáncer, y para saber si ha disminuido con la quimio y cuanto ha eliminado, ¡espero que mucho! Y según lo que salga en esa prueba me dirán cuantas sesiones de radioterapia me tendrán que dar. Luego de pedir la prueba, me fui a desayunar mientras esperaba a que mi hermano llegara. Una vez él llegó, fuimos para que me pusieran la quimio. Nada más llegar recogieron mis papeles y me llevaron una vez más a la sala donde ponen la quimio, y ésta vez estaba todo lleno y solo había un asiento, el cual era para mi y al rato dejaron entrar a mi hermano. Me tuvieron bastante tiempo esperando, ya que al haber tanta gente tenían que atender a todos. Y luego entre que me ponían suero y demás, tardaron como una hora en empezar a ponerme la quimio. Como siempre se me hizo eterno, a pesar de poder hablar con mi hermano y las demás mujeres que tenía en los asientos cercanos. Me sentí como las típicas ancianas que hablan entre ellas contando que es lo que les duele y de que mal padecen, ya que cada una contábamos como nos sienta la quimio, y a cada una nos sienta totalmente diferente, es decir, cada persona es un mundo, y dependiendo de muchas cosas, puede sentar de una manera u otra.
Después de muchas horas, y de ver como todos en la sala terminaban y podían irse a sus casas, yo aún seguía enchufada, ¡mira que tarda mi quimio! Como a las 7 de la noche ya pude irme, ¡al fin! Pero todavía no a mi casa, mi hermano y yo nos fuimos a dar una vuelta por un centro comercial, aunque me sentía cansada, y con las piernas débiles, pero nada que no se pueda superar, que ya que estoy todo un día en el hospital, que menos que dar una vuelta para distraerse un poco. Eso si, al llegar a mi casa, lo primero que hice fue ir directa a la cama, y al día siguiente, ¡ya estaba perfecta!
Después de muchas horas, y de ver como todos en la sala terminaban y podían irse a sus casas, yo aún seguía enchufada, ¡mira que tarda mi quimio! Como a las 7 de la noche ya pude irme, ¡al fin! Pero todavía no a mi casa, mi hermano y yo nos fuimos a dar una vuelta por un centro comercial, aunque me sentía cansada, y con las piernas débiles, pero nada que no se pueda superar, que ya que estoy todo un día en el hospital, que menos que dar una vuelta para distraerse un poco. Eso si, al llegar a mi casa, lo primero que hice fue ir directa a la cama, y al día siguiente, ¡ya estaba perfecta!
martes, 21 de abril de 2015
El encuentro
Por fin mi hermano regresaba de un largo viaje. Mi hermano estuvo viviendo en Londres 5 años, y después de haber ahorrado durante todo ese tiempo decidió viajar por Tailandia y países del alrededor durante algunos meses. Por desgracia, poco después de su partida nos enteramos de que yo tenía el Linfoma de Hodgkin. Fue muy duro para mi, el tener que decirle a mi hermano, que estaba disfrutando de su viaje, el cual se merecía mucho después de luchar tanto, que su hermana pequeña, tiene cáncer. Una vez más me enfrentaba de nuevo a lo más difícil de todo, pero debía hacerlo. Como es normal, ya él no podía disfrutar de la misma manera, ya que se preocupaba, así que decidió regresar antes de su viaje para continuarlo en un futuro cuando yo esté curada del todo.
Y después de decirnos cuando regresaba, impacientes porque regresara, al fin pudimos ir a buscarle al aeropuerto.


En estos momentos, es bueno tener a las personas que se quieren cerca, porque son ellos los que te hacen seguir siendo fuerte. Cuando me levanto con un mal día, pienso en todos y me digo a mi misma que tengo que levantarme por ellos, ser fuertes por ellos, porque todos están impacientes porque me cure, ser fuerte por mi, y le digo adiós a los efectos de la quimioterapia y a la molestia del catéter Hickman.
Yo estoy acostumbrada a tener a mi familia lejos, de hablar con ellos por el móvil, la ilusión que da ir a Londres a visitarles o que ellos vengan de visita, pero está vez fue diferente, tenía muchas más ganas de que regresara, más que otras veces, es una sensación de que por fin podrá estar conmigo en estos momentos, de que podrá acompañarme al médico, por eso éste día, fue muy feliz. Y los siguientes en regresar, ¡serán mi hermana y mi padrino! Aún queda un poco, pero ya estoy deseando que estén aquí. Eso significara que todos los hermanos después de muchos años estaremos juntos en Tenerife.
Y después de decirnos cuando regresaba, impacientes porque regresara, al fin pudimos ir a buscarle al aeropuerto.
En estos momentos, es bueno tener a las personas que se quieren cerca, porque son ellos los que te hacen seguir siendo fuerte. Cuando me levanto con un mal día, pienso en todos y me digo a mi misma que tengo que levantarme por ellos, ser fuertes por ellos, porque todos están impacientes porque me cure, ser fuerte por mi, y le digo adiós a los efectos de la quimioterapia y a la molestia del catéter Hickman.
Yo estoy acostumbrada a tener a mi familia lejos, de hablar con ellos por el móvil, la ilusión que da ir a Londres a visitarles o que ellos vengan de visita, pero está vez fue diferente, tenía muchas más ganas de que regresara, más que otras veces, es una sensación de que por fin podrá estar conmigo en estos momentos, de que podrá acompañarme al médico, por eso éste día, fue muy feliz. Y los siguientes en regresar, ¡serán mi hermana y mi padrino! Aún queda un poco, pero ya estoy deseando que estén aquí. Eso significara que todos los hermanos después de muchos años estaremos juntos en Tenerife.
sábado, 18 de abril de 2015
La comida y yo
Desde que supe que me darían quimioterapia sabía que me afectaría al apetito, siempre que me pongo mala de lo que sea, lo primero que me pasa es que no me da hambre hasta que me cure, pues bien, os contaré como llevo este tema, porque es muy importante comer para no bajar peso y sobre todo porque debemos estar fuertes. A cada persona le afecta de una manera u otra, a unos les afecta más y a otros menos, pero sea como sea, debemos comer.
Como ya conté por alguna publicación, los primeros días lo pasé mal con esto del apetito, toda la comida sabía diferente, es más, podía estar comiendo algo que sabía a lo que comía, que de pronto me sabía a podrido, ¡si, no es normal! Es tan raro que creo que esto solo me pasa a mi...Bueno, cuando no se tiene apetito, un poco como a todo el mundo, lo que me apetecía eran sopas o purés, cosas suaves que pudiera comer rápido, porque todo lo que me llevaba a la boca me daban náuseas, y aún así siempre terminaba comiendo casi toda la comida fría. Pues ahora tengo un gran problema, de siempre, cuando como algo muchos días seguidos aborrezco la comida, y pueden pasar meses con la tontería, es decir, ahora mismo, todo lo que sean sopas, purés, sándwiches, zumos y bastantes más cosas...¡Ahora todo me revuelve el estomago! Esto me recuerda, cuando era pequeña a mi me encantaban unas galletas de chocolate, las cuales una vez se pusieron de oferta, y a mi madre le pareció genial la idea comprar miles de paquetes, por lo que estuve como dos meses merendando cada día de esas galletas, llegó un punto en que me las comía porque no había otra cosa y al final, como es lógico, las aborrecí, pues estuve años sin probarlas.
Pues ahora me pasa exactamente lo mismo, pero con todo lo que comí estando con la primera quimio. Y a parte tengo días en los que tengo más apetito que otros, unos donde absolutamente todo me revuelve y otros donde si tengo hambre durante todo el día, y encima me dan antojos. Así que realmente tengo una lucha constante con la comida, pero más o menos lo llevo bien, como lo que me apetece y así no tengo problema. Por suerte son más días los quiero comer, y los días que no tengo apetito son los días que me encuentro rara. En cualquier caso es muy importante comer, sobre todo ahora, así que es hora de varias los platos, de algún capricho para que se pueda tener apetito, también sirve poner un horario para comer, por si no se tiene nada de apetito.
Y es un poco tortura el comer sin ganas, o con ganas de vomitar, pero no nos queda de otra, y eso al final se quita, yo ya no siento náuseas al comer, y puedo comer normal, siempre que no sea nada de lo que ahora mismo aborrezco, todo lo demás, ¡perfecto!
Como ya conté por alguna publicación, los primeros días lo pasé mal con esto del apetito, toda la comida sabía diferente, es más, podía estar comiendo algo que sabía a lo que comía, que de pronto me sabía a podrido, ¡si, no es normal! Es tan raro que creo que esto solo me pasa a mi...Bueno, cuando no se tiene apetito, un poco como a todo el mundo, lo que me apetecía eran sopas o purés, cosas suaves que pudiera comer rápido, porque todo lo que me llevaba a la boca me daban náuseas, y aún así siempre terminaba comiendo casi toda la comida fría. Pues ahora tengo un gran problema, de siempre, cuando como algo muchos días seguidos aborrezco la comida, y pueden pasar meses con la tontería, es decir, ahora mismo, todo lo que sean sopas, purés, sándwiches, zumos y bastantes más cosas...¡Ahora todo me revuelve el estomago! Esto me recuerda, cuando era pequeña a mi me encantaban unas galletas de chocolate, las cuales una vez se pusieron de oferta, y a mi madre le pareció genial la idea comprar miles de paquetes, por lo que estuve como dos meses merendando cada día de esas galletas, llegó un punto en que me las comía porque no había otra cosa y al final, como es lógico, las aborrecí, pues estuve años sin probarlas.
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| ¡Siendo tan mono no dan ganas de comérselo! |
viernes, 17 de abril de 2015
¡A disfrutar!
La mejor cura para todo, es sonreír, por eso debemos salir, distraerse con los amigos o con la familia pero no quedarnos en casa. En estos momentos muchos tendrán la baja en el trabajo, no estudiarán, ¡por eso hay mucho tiempo libre! Aunque hayan personas que ni recién operados dejan de trabajar...Pero la cuestión es salir de casa, mantener la mente ocupada y si se tiene una baja, disfrutarla como si fueran vacaciones.
Es verdad que cuando nos dan quimio se nos bajan las defensas, estamos más propensos a enfermar, más débiles, pero no debemos meternos en una burbuja. He visto muchas películas o series donde algún protagonista enferma de cáncer y de pronto tanto ellos como los demás lo meten en una burbuja, salir a la calle como si fuera un esquimal o directamente no salir de la casa, no me gusta nada que se refleje eso, porque además, ¡siempre acaba mal! Me gustaría ver una donde un personaje enferme y luche por vivir, que nunca pierda la sonrisa y, por supuesto, ¡que se cure! Yo he salido a todas partes, lloviendo y con muchísimo frío, ¡que he ido al Teide y el suelo estar congelado! Y aquí estoy.
Así que lo mejor es salir, lo que se pueda, según nos indique el cuerpo ese día, porque yo tengo días donde tengo muchas ganas de comer pero tal vez al día siguiente todo me da náuseas, días donde estoy cansada y otros llena de energía. Por lo que si un día no tengo nada de apetito ir a un restaurante es mala idea.
Así que no podemos ponernos una barrera en nuestra vida, porque sino, no saldríamos a caminar por miedo a que nos atropellen, o no nos subiríamos a un coche por si tenemos un accidente, o nunca viajaríamos por si el barco se hunde o el avión se estrella. Hay que vivir la vida, sin miedos, y disfrutar cada día como si fuera el último. Así que no hay que tenerle miedo a la quimioterapia, puede que haya días que te recuerde que está presente en tu cuerpo y tenga ganas de que sufras un poco, pero si eso pasa, hay que ser más fuertes que ella, que al final, todo pasa. Con un poco de cuidado, abrigándose bien cuando hace frío, ni hacer esfuerzos, nada nos impide hacer vida normal.
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miércoles, 15 de abril de 2015
¿Adiós pelo?
Les vengo a hablar de un efecto que causa la quimio, la caída del pelo, para muchas personas esto es muy traumático. Es más, cuando te dicen que te darán quimioterapia lo primero que se nos viene a la mente sería cáncer y luego: "se me caerá el pelo". Por eso quiero hablar sobre esto, para compartir mi experiencia ya que que cada persona es un mundo.
Cuando se me empezó a caer el pelo estuve un par de días soportando esa caía excesiva, con mi pelo largo, normalmente te dicen que es muy desagradable, para mi no lo fue, mas bien, era molesto tener que recoger tantos pelos, no os podéis imaginar los lugares donde habían pelos, ¡es algo imposible!
| Segundo día |
| Cuarto día |
| Tercer día |
| Luego de esto pensé que lo mejor sería hacerme una trenza, desde un principio yo quería guardar mi pelo de recuerdo y me pareció buena idea lo de la trenza. Con la trenza puesta no tendría que aguantar tantos pelos, y aquí empecé a usar pañuelo. A los pocos días decidí cortar la trenza, y para mi sorpresa, que nunca había tenido el pelo tan corto, ¡me encantó! Tanto, que empecé a contar cuantos meses tardaría en volver a tener el pelo así. Y ya solo con esto, conseguí otra cosa positiva de la quimio. Si no hubiese tenido que darme quimioterapia, seguiría ahora misma con mi pelo largo, dejándolo crecer y no habría descubierto lo bien que me queda el pelo corto. |
Cada vez que iba al hospital y me veían con pelo siempre me decían: ''¿Pero que haces aún con el pelo? ¿Cuándo te lo vas a rapar?'' Bueno, es sencillo, si tengo 15 días con pelo, disfrutaré de el ese tiempo, si dura 20-30 días, mejor. Desde un principio tuve claro que solo raparía el pelo si suponía una gran molestia o cuando ya tuviese que rapar si o si porque se notara mucho. Esto es depende de cada persona también, pero lo que quiero decir es que no os llevéis de todo lo que os digan, porque si yo me llevo de mis doctores, estaría calva hace mucho tiempo, y realmente aún tengo pelo. Llevo 3 semanas con la caída del pelo, y sigue cayéndose cada vez más, pero, ¡tengo pelo! Y vale que terminará cayéndose tarde o temprano, pero cuanto más tiempo estés con el, mejor, porque no es lo mismo mirarse en el espejo sin nada de pelo que ver nuestro pelo ahí, aunque tengamos que recoger pelos de todas partes. Mi madre por ejemplo, su pelo le duró solo 15 días, se le empezó a caer y en cuestión de días ya se notaba mucho, y ella rapó su pelo para llevar peluca, pero ella al igual que yo, aguantó su pelo hasta que pudo.
Y sí, salgo a la calle con pañuelo, aunque tenga el pelo debajo, prácticamente el pelo solo lo disfruto yo, pero por un momento tenemos que pensar solamente en nosotros y en como nos sintamos bien. No me sentiría cómoda salir a la calle sin pañuelo, porque el pelo se cae solo por el viento, en cualquier momento se puede notar que se me cae el pelo, y por eso, debo tener mi pañuelo en la calle.
Otra de las cosas es: ¿pañuelo o peluca? También depende de cada persona, yo tengo peluca, metida en una caja, y no me la he puesto ni una vez, ¿por qué? Me miro al espejo y no me veo a mi misma, el color de pelo no es como el mío y tiene fleco, tengo un problema con los flecos, y es que odio como me quedan, y el problema de las pelucas es que la gran mayoría llevan fleco, sobre todo las baratas, como la mía. Ya si buscáis una peluca de 600-800 euros la podéis encontrar sin fleco, pero yo me negaba rotundamente a comprar una peluca tan cara, porque no me es tan necesario como a otra persona, yo puedo estar con pañuelo, mirarme al espejo y gustarme, sentirme a gusto y poder salir a la calle sin ningún problema. Luego hay otras personas, como mi madre, que se negaba rotundamente a salir a la calle con un pañuelo. A ella nadie, ni los de la familia la vimos sin pelo ni una sola vez, porque entró a la peluquería con pelo y salió de allí con una peluca idéntica a su corte y color.
| Ésta soy yo con peluca, ¡parezco otra persona! |
Así que la conclusión de todo esto es, que no hay llevarse de nada de lo que nos digan, que quien decide, somos nosotros, y debemos estar como nos encontremos bien, así que si se prefiere rapar el pelo al día siguiente de la quimio, se rapa, y si se quiere esperar hasta que dure, pues se espera. La decisión es toda nuestra y nadie más que nosotros puede decidir como salir a la calle.
martes, 14 de abril de 2015
Rutina
Y llegó el día 26 de marzo, mi segunda quimio, así que desde por la mañana ya estaba en el hospital, primero analítica de sangre y luego a la consulta con mi oncologa. Cuando entré en la consulta mi oncologa lo primero que dijo fue: ''¡Aún tienes pelo!'' Y preguntándome si ya se me caía y al decirle que no, me dijo: ''Bueno, ya se te caerá''. Me preguntó también todos los efectos que me había causado la quimio y luego me mandó a pedir cita en radioterapia. Es una sala bastante rara, es bastante grande, y como en la sala de oncología se ven a muchas personas con pañuelos o creciéndoles el pelo. Y además en la habitación hay una televisión, eso quiere decir que pasaré mucho tiempo allí. Y cuando por fin ya había pedido la cita debía ir a la quimio, claro está, después de comer. Esta vez era mi primera quimio en la que no debía estar ingresada, y que allí si estaría con mas personas con el mismo tratamiento ya que es una habitación donde hay muchos asientos y cada uno con sus máquinas. Ese día estaba vacío, solo había otro señor dándose quimio por lo que pude elegir donde prefería sentarme, así que me senté frente a el. Me encantó hablar con él y su mujer ya que ellos veían el cáncer como una gripe, muy positivos y diciendo que la quimio, ya no era como antes. En realidad te das cuenta, que en muchas ocasiones quien está enfermo de cáncer lo lleva con más positivismo que los demás, no es en todos los casos claro está, he visto de todo, pero por norma general, te ves a los pacientes bien, a nadie lo ves triste y son los primeros en decir alguna frase de ánimo. Es diferente a las personas que no conocen de cerca esta enfermedad, que una vez dices que tienes cáncer les cambia por completo la cara, realmente muchas personas ven el cáncer como que no tiene cura, y sí, tal vez hace mucho tiempo era así, pero ya hay muchos avances, cada vez más personas se salvan de esta enfermedad, y algún día, espero que pronto, nadie morirá de ella. Por eso hay que luchar contra el cáncer, porque todos somos parte de la cura.
Y después de muchas horas, al fin había terminando y ya podía regresar a casa. Estaba muy cansada, con ganas de llegar pronto y dormir. Y eso fue lo que hice, comí algo suave sin ganas de comer y a la cama. Para mi sorpresa, al día siguiente estaba perfecta, el dormir tantas horas hizo que mi cuerpo descansara y el apetito también había vuelto. Así que ya había superado a la quimio.
Pero esta vez la quimio, si me afecto al pelo, cada día perdía más pelo, pero no es nada del otro mundo como lo pintan, en el hospital siempre me decían que me rapara el pelo ya, porque la caída es muy desagradable y demás, pero para nada, es ver como el pelo se cae, como cuando te cepillas el pelo y se caen muchos pelos, pues más o menos igual, lo que con muchísimo más pelo... Y a partir de aquí comencé a usar pañuelo, aún con mi pelo debajo.
Y después de muchas horas, al fin había terminando y ya podía regresar a casa. Estaba muy cansada, con ganas de llegar pronto y dormir. Y eso fue lo que hice, comí algo suave sin ganas de comer y a la cama. Para mi sorpresa, al día siguiente estaba perfecta, el dormir tantas horas hizo que mi cuerpo descansara y el apetito también había vuelto. Así que ya había superado a la quimio.
Pero esta vez la quimio, si me afecto al pelo, cada día perdía más pelo, pero no es nada del otro mundo como lo pintan, en el hospital siempre me decían que me rapara el pelo ya, porque la caída es muy desagradable y demás, pero para nada, es ver como el pelo se cae, como cuando te cepillas el pelo y se caen muchos pelos, pues más o menos igual, lo que con muchísimo más pelo... Y a partir de aquí comencé a usar pañuelo, aún con mi pelo debajo.
| Me encantan los pañuelos |
lunes, 13 de abril de 2015
Siempre hay algo bueno
Después de la quimio, de mejorarme, de poder volver a hacer vida normal otra vez, realmente había tenido un montón de tiempo para pensar, y me surgió la pregunta: ''¿Es tan malo tener cáncer?'' Y me dije a mi misma: ''No, no lo es'' No quiero decir que tener cáncer sea lo mejor del mundo, por supuesto que no, pero me ha enseñado muchas cosas. Aprendes a valorar las cosas, a ver el mundo diferente, a ser más fuerte y sobre todo, a ser más feliz y es que Hodgkin me devolvió la sonrisa. Apareció justo en un momento difícil, en el que lloraba cada día, así que el día en que me dijeron que tenía cáncer, no me paré a pensar en que tenía esta enfermedad, pensé en todo lo que quería hacer, a todos los lugares a los que quería viajar, en algo tan simple como querer trabajar de lo que me gusta. Y me di cuenta de que había estado estancada, que quería hacer miles de cosas, y yo estaba triste cada día, que la vida es demasiado bonita para tan solo molestarse en llorar, que tengo un montón de personas que me quieren, que esa es la mayor suerte que puede tener una persona, y por eso me dije a mi misma, que a partir de ese entonces, sonreiría todo lo que pudiera, que el cáncer no me iba a vencer, que me curaría lo más rápido posible y haría todo lo que me gustaría hacer, que iba a ayudar a las personas en todo lo que pudiera, y que mejor forma de hacerlo que escribiendo, algo que siempre me ha encantado hacer. Y así el motivo por el que estaba triste se esfumó, dejó de afectarme, porque yo soy más fuerte, y hay cosas más importantes en la vida, que hay que seguir y olvidar las cosas malas, olvidar a las personas que nos han hecho daño y quedarnos con las personas que realmente valen la pena, aquellas personas que te hagan sonreír incluso en los peores momentos.
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| La mejor amiga que se puede tener |
Así que con esta publicación volveré a repetir, lo peor que se lleva de esta enfermedad es ver como la gente que quieres, lo pasa mal, de saber que lloran por mi, aunque yo también sea mala y les haga llorar con lo que escribo. Quiero que sepan que esta enfermedad no podrá conmigo, y que lo único que hará será hacerme más fuerte cada día que lucho contra ella. Que todo pasa por algo, y todo lo que nos sucede en la vida tiene un motivo. Y yo he descubierto porque apareció este Linfoma de Hodgkin en nuestras vidas, porque un cáncer no solo me afecta a mi, afecta a todos los que me rodean. No solo a mi me hace ser más fuerte, a ser más feliz, a sonreír más... También hace que quien me rodee valore más la vida, a darse cuenta de que hay que luchar, que si yo puedo seguir adelante, todos podemos. Y por eso quiero que todos sonrían y que cuando piensen en mi, recuerden lo fuerte que me ha hecho tener un cáncer.
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| Os quiero |
viernes, 10 de abril de 2015
¡A luchar!
Cuando llegué a mi casa me empecé a encontrar bastante mal, la espalda me dolía mucho y pensé que habría sido mejor pasar la noche en el hospital, casi no pude dormir y me costaba mucho respirar. Al día siguiente estaba igual, no podía levantarme, caminar un minuto suponía un gran esfuerzo para mi. La quimio empezaba a hacer efecto... Me dio estreñimiento, por lo que he tenido que tomar laxantes cada día, perdí por completo el apetito, la hora de la comida era horrible, cada vez que masticaba la comida me daban náuseas, pero tenía que comer, me obligaba en todo momento, tardaba una hora en comer, la comida ya fría pero lo importante era comerse todo, así me pondría buena pronto. Empecé a caminar por casa, cuando llegaba al final del pasillo me sentaba en una silla, descansaba y volvía otra vez a levantarme, cada día un poco más. Al llegar a la cama y acostarme era una maravilla, parecía que había estado horas caminando, y tan solo eran minutos. Tener que ir a abrir la puerta, bajar escaleras y luego subirlas, era realmente un logro, pero lo importante era seguir y levantarme. Salir a la calle, en coche, hasta casa de otra persona, pero lo importante era distraerse. Y el luchar se nota, en tan solo 5 días de nada, empecé a respirar un poco mejor, ya empezaba a tener apetito, en 8 días me fui con mis amigos a ver el eclipse solar, que no vimos por mal tiempo, pero lo pasamos genial, hicimos hasta un pequeño ''sendero''. Y sí, al terminar el día estaba muy cansada, ¡pero es normal!
Al día siguiente era el cumpleaños de mi madre, así que mientras ella estaba en el trabajo, me desperté temprano para hacerle un tarta y darle la pequeña sorpresa. ¡Y así es como la recibí en la puerta!
Así que la quimio es así, es dura, te desesperas, da impotencia verse sin poder hacer nada. Que tengan que ducharte, que te traigan la comida a la cama, y sí, parece genial que te hagan absolutamente todo, pero realmente deseas hacer todas esas cosas. Y es por eso que no hay que desanimarse, si te mantienes bien, animado y con ganas de luchar, todos podemos ser más fuertes que la quimio. Cada día se nota como poco a poco mejoras, y que cada vez la quimio te va haciendo menos. Así que lo importante, ¡es luchar y no dejarse vencer!
Al día siguiente era el cumpleaños de mi madre, así que mientras ella estaba en el trabajo, me desperté temprano para hacerle un tarta y darle la pequeña sorpresa. ¡Y así es como la recibí en la puerta!
Así que la quimio es así, es dura, te desesperas, da impotencia verse sin poder hacer nada. Que tengan que ducharte, que te traigan la comida a la cama, y sí, parece genial que te hagan absolutamente todo, pero realmente deseas hacer todas esas cosas. Y es por eso que no hay que desanimarse, si te mantienes bien, animado y con ganas de luchar, todos podemos ser más fuertes que la quimio. Cada día se nota como poco a poco mejoras, y que cada vez la quimio te va haciendo menos. Así que lo importante, ¡es luchar y no dejarse vencer!
jueves, 9 de abril de 2015
¡A curarse!
Por fin era mi primera quimio, a partir de aquí iba a curarme, sabía que el camino sería duro, como me sentaría la quimioterapia, que efectos me darían... Era todo un misterio, el simple hecho de estar allí ya era todo desconocido. Todo había sido tan rápido que no había dado tiempo de hablar, de saber exacto que tipo de Linfoma de Hodgkin tenía, nada.
Al cabo de unas horas, después de instalarme en mi habitación en la cual me habían puesto sola llegaron varios oncólogos, enfermeros, e incluso algunos de practicas. Me dijeron que me acostara en la cama y girara el cuello hacia un lado y que no me moviera y me empezaron a poner empapadores, paños quirúrgicos en la cabeza... ¡Yo sin saber nada! Les tuve que preguntar que me iban a hacer, y ellos sorprendidos porque no me lo habían explicado, así que en un momento me dijeron que me pondrían un catéter Hickman, y que por ahí me darían la quimio. Me asusté un poco, porque en todo momento pensé que me pondrían la quimio a través del brazo, al igual que a mi madre. Una vez explicado y conforme empezaron con el procedimiento. Primero me pusieron anestesia local en el cuello, en el lado donde no tengo bultos, y luego pincharon en la vena lo que seria parte del catéter, y es aquí donde aparece mi mala suerte con las pruebas que me hacen... Me empezó a doler bastante, y les comenté si eso dolía tanto todo el tiempo, y me dijeron que bueno, que no mucho y ya se quitaría, así que aguanté el dolor un rato hasta que empecé a notar un dolor muy fuerte en la axila de ese mismo lado, y se los dije, ellos ya vieron que no era normal, y yo cada vez me ponía peor y me empecé a marear, entre el paño quirúrgico de la cabeza que me agobiaba y la luz que tenían puesta que daba calor..., Y para colmo el dolor de la axila se empezó a trasladar hacia la columna, así que la doctora que me estaba poniendo a mi querido Hickman decidió sacar el catéter y volver a empezar porque me habrían pillado un nervio, así que al segundo intento, si pillaron correctamente la vena, ¡y no dolía nada! Luego volvieron a ponerme anestesia en el pecho, hicieron un pequeño corte y por ahí salía el catéter. Y pudieron lograr colocar el catéter sin ningún problema y ningún dolor. Pero yo aún no podía moverme, ¡ni un centímetro!
Al acabar todo dejaron entrar a mi madre y al entrar la pobre me vio de aquella forma y se asustó porque tampoco sabía lo que me habían hecho y es que habían tardado 2 horas en ponerme el catéter, realmente para mi fue media hora, el tiempo en el hospital se me pasa diferente. Entonces ella empezó a mirar y dice: "¡Pero si aún no te han puesto nada! ¿Por qué estás así?" Así que tuve que explicarle todo.
Luego de esto me llevaron a hacer un placa para comprobar que el catéter se había colocado correctamente y demás y ya por fin me pusieron la quimio. Yo aún en la misma postura porque seguía sin poder moverme y tampoco podía respirar ya que al respirar me dolía. Pues pasaron las horas, vinieron muchísimas amistades a verme, a estar conmigo durante horas, ¡el tiempo se me pasó rapidísimo!. También vino mi oncologa a verme y aquí me explico detenidamente todo, y me dijo que tengo un Linfoma de Hodgkin con esclerosis nodular en estadio II. Que el estadio básicamente significa que tengo el cáncer en dos o mas grupos de ganglios linfáticos por encima o debajo del diafragma, que en mi caso sería el cuello y la axila.
Y a la noche, ¡me dieron una pequeña alegría! Me dijeron que no hacía falta que pasara la noche allí, que la quimio la llevaba muy bien y que me podía ir a casa. Una vez me habían terminado de poner la quimio me preguntaron que como me sentía. Yo no me lo pensé y respondí: "Pues estoy mejor". La enfermera me miró y dijo: "Pero bueno, te pones quimio y, ¿estás mejor?" Realmente es que la quimio no me había hecho nada, y a lo que respondía es a que, ¡ya no me dolía tanto la espalda y ya podía respirar bastante mejor!
Y ya por fin, con muchas ganas de llegar a mi casa, ¡me fui de allí con unos globos de regalo!
Al cabo de unas horas, después de instalarme en mi habitación en la cual me habían puesto sola llegaron varios oncólogos, enfermeros, e incluso algunos de practicas. Me dijeron que me acostara en la cama y girara el cuello hacia un lado y que no me moviera y me empezaron a poner empapadores, paños quirúrgicos en la cabeza... ¡Yo sin saber nada! Les tuve que preguntar que me iban a hacer, y ellos sorprendidos porque no me lo habían explicado, así que en un momento me dijeron que me pondrían un catéter Hickman, y que por ahí me darían la quimio. Me asusté un poco, porque en todo momento pensé que me pondrían la quimio a través del brazo, al igual que a mi madre. Una vez explicado y conforme empezaron con el procedimiento. Primero me pusieron anestesia local en el cuello, en el lado donde no tengo bultos, y luego pincharon en la vena lo que seria parte del catéter, y es aquí donde aparece mi mala suerte con las pruebas que me hacen... Me empezó a doler bastante, y les comenté si eso dolía tanto todo el tiempo, y me dijeron que bueno, que no mucho y ya se quitaría, así que aguanté el dolor un rato hasta que empecé a notar un dolor muy fuerte en la axila de ese mismo lado, y se los dije, ellos ya vieron que no era normal, y yo cada vez me ponía peor y me empecé a marear, entre el paño quirúrgico de la cabeza que me agobiaba y la luz que tenían puesta que daba calor..., Y para colmo el dolor de la axila se empezó a trasladar hacia la columna, así que la doctora que me estaba poniendo a mi querido Hickman decidió sacar el catéter y volver a empezar porque me habrían pillado un nervio, así que al segundo intento, si pillaron correctamente la vena, ¡y no dolía nada! Luego volvieron a ponerme anestesia en el pecho, hicieron un pequeño corte y por ahí salía el catéter. Y pudieron lograr colocar el catéter sin ningún problema y ningún dolor. Pero yo aún no podía moverme, ¡ni un centímetro!
Al acabar todo dejaron entrar a mi madre y al entrar la pobre me vio de aquella forma y se asustó porque tampoco sabía lo que me habían hecho y es que habían tardado 2 horas en ponerme el catéter, realmente para mi fue media hora, el tiempo en el hospital se me pasa diferente. Entonces ella empezó a mirar y dice: "¡Pero si aún no te han puesto nada! ¿Por qué estás así?" Así que tuve que explicarle todo.
Luego de esto me llevaron a hacer un placa para comprobar que el catéter se había colocado correctamente y demás y ya por fin me pusieron la quimio. Yo aún en la misma postura porque seguía sin poder moverme y tampoco podía respirar ya que al respirar me dolía. Pues pasaron las horas, vinieron muchísimas amistades a verme, a estar conmigo durante horas, ¡el tiempo se me pasó rapidísimo!. También vino mi oncologa a verme y aquí me explico detenidamente todo, y me dijo que tengo un Linfoma de Hodgkin con esclerosis nodular en estadio II. Que el estadio básicamente significa que tengo el cáncer en dos o mas grupos de ganglios linfáticos por encima o debajo del diafragma, que en mi caso sería el cuello y la axila.
Y a la noche, ¡me dieron una pequeña alegría! Me dijeron que no hacía falta que pasara la noche allí, que la quimio la llevaba muy bien y que me podía ir a casa. Una vez me habían terminado de poner la quimio me preguntaron que como me sentía. Yo no me lo pensé y respondí: "Pues estoy mejor". La enfermera me miró y dijo: "Pero bueno, te pones quimio y, ¿estás mejor?" Realmente es que la quimio no me había hecho nada, y a lo que respondía es a que, ¡ya no me dolía tanto la espalda y ya podía respirar bastante mejor!
Y ya por fin, con muchas ganas de llegar a mi casa, ¡me fui de allí con unos globos de regalo!
miércoles, 8 de abril de 2015
Pequeño suplicio
Cuando llegas a la sala de oncología y ves a las demás personas piensas: todos están aquí por lo mismo, todos tienen cáncer o lo han tenido en algún momento, o están como yo, la primera vez allí, algo perdida y mirando a todas partes. A raíz de ese día fue cuando me decidí a crear este blog, porque cuando aún esperaba a ser atendida por mi oncóloga llegaron varias voluntarias de la asociación del cáncer. Solo fueron a ofrecer a los enfermos un té o un café, algo tan simple, pero que a mí me llegaron al corazón. Ese día pensé que yo también quería ayudar de alguna forma. Y aquí estoy.
Cuando por fin me toco entrar, me encontré con una doctora maravillosa, muy positiva con mi caso y realmente salí de allí muy contenta y más llena de esperanzas. Ella me mandó más pruebas, ecocardio, prueba respiratoria y una biopsia del hueso, protocolo que se debe hacer antes de empezar el tratamiento. Todas las pruebas fueron muy rápidas, en 3 días era la biopsia del hueso. Una prueba muy dolorosa para mí.
Primero me acosté en una camilla de espaldas y me pusieron la anestesia, ¡hicieron un corte para que la aguja entrara! Ya podrán imaginar el tamaño que tendría esa cosa..., y por fin introdujeron la aguja, no era dolor lo que se sentía, era molestia, desagradable, pero se soportaba muy bien, pero cuando sacaron la aguja, ¡no lograron sacar la muestra de hueso! Al parecer tengo los huesos muy duros, algo bueno dijeron, pero por culpa de eso les costé mucho. Volvieron a intentarlo una y otra vez, perdí la cuenta, pero ocho veces seguro que fueron, llegó un punto en el cual la anestesia dejó de hacer efecto y ahí fue cuando me empezó a doler, un dolor que se traspasó a toda la espalda y en toda la pierna, ¡y otra vez no lo lograron! Por suerte me pusieron de nuevo anestesia y a la siguiente vez lo lograron y además no dolió nada. No se asusten con esta prueba porque realmente no duele tanto, solo es molestia como puse al principio, soy yo, ¡que tengo muy mala suerte con las pruebas!
A los dos días era la biopsia del cuello, el segundo intento, ya que ya habían abierto con anestesia local y el bulto era muy profundo y en una zona muy delicada, y por eso el segundo intento debía ser en cirugía general. Así el 4 de marzo a las 11 de la mañana ya estaba allí, me habían acompañado unos amigos en todo momento y familia que no es de sangre, pero como si lo fueran. Ese día iba muy tranquila, sabía que no sentiría nada, que de pronto me dormiría y luego despertaría y así fue. Me entraron a las 12, conocí a los que estarían conmigo en la operación y a la cirujana. Y luego me entraron a quirófano, estaba allí viendo como me colocaban algunas cosas y de pronto abro los ojos y me estaban moviendo en una cama para llevarme a observación. Pregunté a alguien, y este me dijo que ya había salido y que todo había salido muy bien. Yo lo primero que dije fue: "¡Esto es imposible! Si aún no me he dormido, no me enteré de nada." Cuando estaba en la cama escuche de fondo que eran las 2 de la tarde, pensé que habría escuchado mal porque era imposible. Pero no, ¡la operación duró dos horas! Y aparte de eso me tuvieron allí hasta las 5 de la tarde que fue cuando me dieron el alta.
A la semana siguiente me dijeron que ya sabían qué tipo de Linfoma de Hodgkin tengo y ya me llamarían para ingresar, sí, en mi primera quimioterapia debía estar ingresada dos días.
Y en dos días ya me habían llamado, al día siguiente ingresaba, ¡tan rápido!
A los dos días era la biopsia del cuello, el segundo intento, ya que ya habían abierto con anestesia local y el bulto era muy profundo y en una zona muy delicada, y por eso el segundo intento debía ser en cirugía general. Así el 4 de marzo a las 11 de la mañana ya estaba allí, me habían acompañado unos amigos en todo momento y familia que no es de sangre, pero como si lo fueran. Ese día iba muy tranquila, sabía que no sentiría nada, que de pronto me dormiría y luego despertaría y así fue. Me entraron a las 12, conocí a los que estarían conmigo en la operación y a la cirujana. Y luego me entraron a quirófano, estaba allí viendo como me colocaban algunas cosas y de pronto abro los ojos y me estaban moviendo en una cama para llevarme a observación. Pregunté a alguien, y este me dijo que ya había salido y que todo había salido muy bien. Yo lo primero que dije fue: "¡Esto es imposible! Si aún no me he dormido, no me enteré de nada." Cuando estaba en la cama escuche de fondo que eran las 2 de la tarde, pensé que habría escuchado mal porque era imposible. Pero no, ¡la operación duró dos horas! Y aparte de eso me tuvieron allí hasta las 5 de la tarde que fue cuando me dieron el alta.
A la semana siguiente me dijeron que ya sabían qué tipo de Linfoma de Hodgkin tengo y ya me llamarían para ingresar, sí, en mi primera quimioterapia debía estar ingresada dos días.
Y en dos días ya me habían llamado, al día siguiente ingresaba, ¡tan rápido!
martes, 7 de abril de 2015
Todo cambia
Como siempre, me perdí, no encontrada la planta donde se encontraba mi doctor, pero con suerte, después de mucho tiempo dando vueltas lo encontré. Es gracioso cuando llegas a una parte del hospital en la que no has estado nunca y les digo mi nombre, y todos saben quién soy, ¡soy famosa! En seguida ya sabían que tenían que llamar a mi doctor y me dijeron que esperara un poco. Tras unos cinco minutos llegó y me dijo que le acompañara a una oficina. Al llegar me dijo que le habría gustado que fuera acompañada, ya que lo que me que tenía que decir, era que tenía un Linfoma de Hodgkin. Me quedé en shock, y pensé: esto lo he leído antes en Internet, cuando buscaba por que tenía un bulto en el cuello, era lo primero que salía, es un cáncer. Seguido de esto mi doctor me empezó a contar que debían hacerme quimioterapia, llevar un tratamiento, y tal vez radioterapia. Me dijo que debían hacerme una biopsia del bulto del cuello, ya que hay varios tipos de Linfoma de Hodgkin y según cuál tuviese, lleva un tratamiento u otro. Y muchas pruebas más como el Pet/Tac, y cita por primera vez en oncología. Muchas personas pensarán que me puse a llorar, o me derrumbé, ciertamente muchas personas lo hacen. Yo, más bien lo que hice fue dejar a mi doctor fuera de lugar ya que lo primero que dije fue: Bueno, sí, tengo cáncer, pero me curaré. Después de esto me acompañó a pedir cita en cirugía y en lo que le estuve esperando tenía la necesidad de decírselo a todos, a pesar de no llorar, me sentía muy sola, lo estaba, así que enseguida se lo conté a todos mis amigos y de manera indirecta ya todos estaban conmigo, no en persona, pero sabía que estaban ahí y eso me hacía estar tranquila. Una vez pedí las citas tuve que hacer lo que para mí fue lo más difícil, llamar a mi madre, tener que decirle que tengo cáncer. No hay persona que lo comprenda más que ella, ya que ella ha pasado por lo mismo, y como buena madre, lo que menos desea es que un hijo pase por lo mismo que ella. Pero tenía que hacerlo así que me armé de valor y aquí sí tuve que contener las lágrimas, no por el hecho de tener cáncer, si no por hacer daño a mi madre. Realmente lo más duro para mí, ha sido el ver como mi familia y amigos lo pasan mal, y a veces soy yo la que tiene que darles ánimos a ellos. También ha sido duro el hecho de que parte de mi familia vive en Londres por trabajo, y aunque hablemos por teléfono casi a diario no es lo mismo a tenerlos cerca. Pero como digo siempre, hay que afrontar las cosas siempre con una sonrisa, y por eso este blog se llama ''La sonrisa de Hodgkin'', porque en ningún momento he perdido la sonrisa, y el apoyo de la familia y amigos, es lo más importante, porque son ellos los que te hacen sonreír. Cuando te diagnostican cáncer realmente te das cuenta de lo que vale la vida y de lo que realmente es importante y lo que no. Así que para todo aquel que le diagnostiquen no solo Linfoma de Hodgkin, si no cualquier cáncer, nunca te rindas, sonríe y lucha siempre.
- También voy a aprovechar esta publicación para darle gracias a todas las personas que han visitado mi blog, realmente estoy muy sorprendida y contenta, he recibido muchas visitas, muchas personas han compartido el blog y algunas personas se han puesto en contacto conmigo, de verdad, muchísimas gracias a todos, nunca pensé que mi blog llegara a gustar tanto. Espero de verdad que este blog sirva a muchas personas a seguir luchando en la vida con optimismo y que sepan que de esto se sale.
lunes, 6 de abril de 2015
El comienzo
Todo comenzó en el verano
2014 cuando de pronto, por pura casualidad noté un pequeño bulto en mi
clavícula izquierda, era muy pequeño, como de un centímetro. No dudé un instante
en saber que eso no era normal, así que se lo comenté a mi madre, y en ese mismo
instante llamó para pedir cita con mi doctora de cabecera.
A la semana
siguiente era la cita, y la doctora, al tocar el bulto, dijo que lo más probable es que fuese un ganglio que simplemente se inflamó por algún motivo y no
bajó, pero al saber que mi madre había pasado por un cáncer de mama, y
posteriormente había tenido un pequeño bulto en el cuello, la doctora me puso
analítica urgente, una radiografía y una ecografía del cuello también urgente.
La analítica fue al día siguiente, y en cuestión de pocos días ya estaban las
pruebas, salía perfecta, era un alivio saber que mis analíticas estaban
perfectas excepto porque me dijo que había tenido el virus de
Eisten-Bar. No supe nunca cuando fue que lo tuve, posiblemente hace muchísimo
tiempo. La doctora comentó que tal vez fue por eso y me preguntó si había
tenido fiebre, pero no, no recordaba haber estado mala desde hace mucho. Así
que supuso que fue tan leve que no me enteré.
La ecografía y radiografía tardó
meses, dado que el bulto lo había notado en agosto y las pruebas eran en
noviembre. Por el momento mi doctora me había mandado ibuprofeno durante una
semana para ver si el bulto disminuía. Pero no, al contrario, noté como en dos
semanas me había crecido un poco, y que justo al lado, ¡me había crecido otro bulto!
Me mandó a hacer muchas más analíticas en las cuales todo seguía saliendo bien.
Me empezaba a preocupar, ¿qué tengo? Los bultos siguieron creciendo hasta
noviembre, al hacerme la radiografía nada salió, y en la ecografía salía las
dos anomalías de tamaño 3,1 y 2,6. En tan solo unos pocos meses había crecido
todo eso. Después de todo me mandaron por fin a el Hospital La
Candelaria, una cita con un doctor de medicina interna el 12 de enero. Me mandó
a hacer más analíticas, una mamografía y un tac, todo muy urgente. Las pruebas
me las pusieron para febrero y los resultados me los darían el 13 de marzo como
había quedado acordado. Primero tenía la cita para hacerme la mamografía, la
cual al llegar me dijeron que para mi edad me harían una ecografía de mama. Cuando me revisaron notaron unas anomalías en la axila izquierda así que
decidieron hacerme una mamografía de ese pecho. Y también en ese mismo
día me hicieron una punción del bulto del cuello. El 19 de febrero tenía el tac
y justo antes de entrar me dijeron que mi doctor de medicina interna quería
verme. Ahí me asusté, ¿por qué? Si aún no es la cita, así que en cuanto acabé
en la prueba del tac fui a verle. Ese día había ido sola, ya que simplemente me
harían un tac, pero no, acabó siendo el día que me dijeran lo que tenía.
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