Después de la última quimio y la radioterapia me dieron unas "vacaciones" de 3 meses, como la radioterapia quema toda la zona donde estaba el cáncer si se hicieran pruebas podría no salir bien, por lo tanto hay que esperar todo ese tiempo para saber si estoy curada o no. Y ya estamos en septiembre, con muchas ganas ya de que me llamen, me hagan las pruebas y salir de dudas, ¡espero que sean buenas noticias!
Durante estos 3 meses he querido olvidarme un poco del hospital, de pruebas y descansar un poco de esa rutina. Aunque olvidarme no lo he conseguido tanto, cada vez que paso con el autobús por delante del hospital me quedo mirando como: "Ay, mi segunda casa, ya queda menos para las pruebas." Si, realmente te acostumbras tanto al hospital que luego se hace muy raro no ir.
En estos meses tuve que ir un día, porque el catéter que me colocaron para la quimio lo sigo teniendo, por si acaso cuando me hagan las pruebas tengan que dar mas quimioterapia. Así que tuve que ir a buscar materiales para curarlo y demás, ¡qué nostalgia! Y pensar que estuve meses en aquella planta dándome quimio y ahora solo estaba de paso. Y espero que esos pensamientos sean para siempre y no tenga que ir mas por allí.
También tuve una mala racha durante un tiempo donde me ponía mala todas las semanas, vamos, que no me ha dejado descansar mucho. Por suerte ya voy mejorando y ya no me pongo mala tan seguido, ¡poco a poco!
Creo que a mediados de septiembre será cuando me llamen para las pruebas, en cuanto vaya y me den los resultados lo publicaré.
Y por último, les presento mi nuevo pelo. Tal como suelen decir siempre, sale más fuerte, más bonito y súper suave. Me da la impresión de que me está creciendo mas liso que antes y mucho mas negro, ¡me encanta!