Y después de decirnos cuando regresaba, impacientes porque regresara, al fin pudimos ir a buscarle al aeropuerto.
En estos momentos, es bueno tener a las personas que se quieren cerca, porque son ellos los que te hacen seguir siendo fuerte. Cuando me levanto con un mal día, pienso en todos y me digo a mi misma que tengo que levantarme por ellos, ser fuertes por ellos, porque todos están impacientes porque me cure, ser fuerte por mi, y le digo adiós a los efectos de la quimioterapia y a la molestia del catéter Hickman.
Yo estoy acostumbrada a tener a mi familia lejos, de hablar con ellos por el móvil, la ilusión que da ir a Londres a visitarles o que ellos vengan de visita, pero está vez fue diferente, tenía muchas más ganas de que regresara, más que otras veces, es una sensación de que por fin podrá estar conmigo en estos momentos, de que podrá acompañarme al médico, por eso éste día, fue muy feliz. Y los siguientes en regresar, ¡serán mi hermana y mi padrino! Aún queda un poco, pero ya estoy deseando que estén aquí. Eso significara que todos los hermanos después de muchos años estaremos juntos en Tenerife.
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