sábado, 18 de abril de 2015

La comida y yo

Desde que supe que me darían quimioterapia sabía que me afectaría al apetito, siempre que me pongo mala de lo que sea, lo primero que me pasa es que no me da hambre hasta que me cure, pues bien, os contaré como llevo este tema, porque es muy importante comer para no bajar peso y sobre todo porque debemos estar fuertes. A cada persona le afecta de una manera u otra, a unos les afecta más y a otros menos, pero sea como sea, debemos comer.
Como ya conté por alguna publicación, los primeros días lo pasé mal con esto del apetito, toda la comida sabía diferente, es más, podía estar comiendo algo que sabía a lo que comía, que de pronto me sabía a podrido, ¡si, no es normal! Es tan raro que creo que esto solo me pasa a mi...Bueno, cuando no se tiene apetito, un poco como a todo el mundo, lo que me apetecía eran sopas o purés, cosas suaves que pudiera comer rápido, porque todo lo que me llevaba a la boca me daban náuseas, y aún así siempre terminaba comiendo casi toda la comida fría. Pues ahora tengo un gran problema, de siempre, cuando como algo muchos días seguidos aborrezco la comida, y pueden pasar meses con la tontería, es decir, ahora mismo, todo lo que sean sopas, purés, sándwiches, zumos y bastantes más cosas...¡Ahora todo me revuelve el estomago! Esto me recuerda, cuando era pequeña a mi me encantaban unas galletas de chocolate, las cuales una vez se pusieron de oferta, y a mi madre le pareció genial la idea comprar miles de paquetes, por lo que estuve como dos meses merendando cada día de esas galletas, llegó un punto en que me las comía porque no había otra cosa y al final, como es lógico, las aborrecí, pues estuve años sin probarlas.
Pues ahora me pasa exactamente lo mismo, pero con todo lo que comí estando con la primera quimio. Y a parte tengo días en los que tengo más apetito que otros, unos donde absolutamente todo me revuelve y otros donde si tengo hambre durante todo el día, y encima me dan antojos. Así que realmente tengo una lucha constante con la comida, pero más o menos lo llevo bien, como lo que me apetece y así no tengo problema. Por suerte son más días los quiero comer, y los días que no tengo apetito son los días que me encuentro rara. En cualquier caso es muy importante comer, sobre todo ahora, así que es hora de varias los platos, de algún capricho para que se pueda tener apetito, también sirve poner un horario para comer, por si no se tiene nada de apetito.
¡Siendo tan mono no dan ganas de comérselo!
Y es un poco tortura el comer sin ganas, o con ganas de vomitar, pero no nos queda de otra, y eso al final se quita, yo ya no siento náuseas al comer, y puedo comer normal, siempre que no sea nada de lo que ahora mismo aborrezco, todo lo demás, ¡perfecto!

No hay comentarios:

Publicar un comentario