No sé ni cómo empezar a escribir y decir lo contenta que estoy, no he tenido tiempo de escribir en el blog porque desde que lo he contado en el whatsapp a un par de personas se han ido enterando todos y he recibido miles de mensajes y llamadas que hasta se me ha trabado hasta el móvil. Que si, que son buenas noticias, ¡QUÉ ESTOY CURADA! Aún no me lo termino de creer, han sido 3 meses de duda, sin saber si estoy curada, si tengo que empezar de cero...
Pero por fin esa larga espera acabó, el pet/tac salió perfecto, la analítica también, así que estoy totalmente curada. Ahora mis controles serán cada 3 meses, así que en diciembre otra vez estaré haciéndome pruebas y en enero me dan los resultados y luego de nuevo en 3 meses pruebas, si va saliendo bien, que saldrán bien, ya empezarán a alargar el tiempo y en aproximadamente dos años ya tendría pruebas anuales. Dos años, se ve tan lejos ahora mismo.
Pero estoy enormemente feliz, yo gané la batalla, tenía razón, yo cuando quiero algo lo consigo, dije que me curaría y lo logré. Todo con ganas de luchar se consigue, nunca perder la esperanza y tener bastante claro que todos podemos, poco a poco lograremos que con los años el cáncer se convierta en una gripe chunga.
Lo más importante de todo es no perder la sonrisa, yo cuando iba al hospital, me esperaba cualquier cosa y fuese lo que fuese no iba a cambiarme, si eran malas noticias habría escrito: ''Bueno, aún me queda un poco más pero no pasa nada, tarde o temprano me curaré''. Pero no, al llegar y sentarme en la consulta de mi oncóloga con mi hermano acompañándome, mi oncóloga de lo más natural posible se alegró al verme, diciéndome que bonito tengo el pelo y de pronto dijo: ''El pet/tac salió perfecto''
No daba tiempo ni a reaccionar y era como: ''Espera, ha dicho que estoy curada, ¿no hay nada malo? ¿Está todo bien? Estoy curada...'' Y de pronto dan ganas de llorar, no tengo que sufrir más, ya todo acabó. Pero aguantas las lagrimas todo lo posible y toca la prueba final, al fin, ¡quitarme el catéter!
Así que mi doctora sale para buscar a la enfermera y mi hermano pregunta: ''¿Entonces está todo bien?'' Y le dije que si, entonces se levantó y me dio un abrazo. Ay, más ganas de llorar, pero hay que aguantar y ya toca salir porque mi oncóloga me llama.
Muchos nervios porque recuerdo lo que sufrí y lo que me dolió que me pusieran el catéter y quieres creer a todos los doctores cuando dicen que no duele quitarlo. Y más nervios aún dan cuando sabes como lo quitan. Me tuve que acostar en una camilla y quitar la camisa. Y ya la doctora y la enfermera preparan todo, me quitan las vendas del catéter, aprietan en mi pecho y... ¡tiran del tubo con todas sus fuerzas! Pero no, por muy fuerte que parezca, no duele, solo sientes que tiran de la piel y listo. Luego colocaron muchas gasas para que dejara de sangrar y listo. ''Adiós Hickman, no te echaré de menos.''
Y bueno, por si os quedaba alguna duda de que estoy un poquillo loca, así es como voy con mi hermano a buscar los resultados. Alguien nos dijo un buen lugar para aparcar el coche y que por ese sitio hay un atajo que llega al hospital. Mi hermano y yo pensando que era un camino y ¡este es el súper atajo!
''Hodgkin, te he eliminado, te vencí. Hasta nunca.''

